Massimo’s Files: “Boardwalk Empire” o El imperio del paseo marítimo.

Boardwalk EmpireEn 1919, después de muchos años sufriendo las andanadas de un lobby ultraconservador, puritano a más no poder, que pedía la prohibición de la venta, importación y fabricación de las bebidas alcohólicas en todo el territorio de los Estados Unidos de América, se aprobó la Ley Volstead, también llamada Ley Seca o Prohibition. La Liga Antibares, el lobby del que hemos hablado, y Andrew Volstead, el presidente del Comité Judicial de la Casa Blanca que aprobó la Ley, convirtiéndola en décimo octava enmienda de la constitución americana, no se podían imaginar que dicha norma, en vigor hasta 1934, se convertiría en la principal causa de la escalada de la corrupción, la violencia y el crimen organizado en los USA durante toda la década de 1920. Personajes como Al Capone, Arnold Rothstein, Charles Lucky Luciano, Joe Masseria, o Nucky Johnson no pueden ser comprendidos sin la Volstead Act.

Boardwalk Empire (cuya traducción al castellano sería El imperio del muelle o, mejor, El imperio del paseo marítimo) es la radiografía de esa época. Es una serie de la Home Office Box (la HBO) apadrinada por Martin Scorsese y por el creador de The Sopranos (en antena desde 1999 a 2008 en la HBO), Terence Winter. Es una serie de época, muy cara, una belleza. Los actores lo saben, leen unos guiones muy definidos, se gustan y buscan sorprender al espectador y explicarle aquella lejana época en la que un experimento más de la sociedad terminó en drama. La trama principal se desarrolla en Atlantic City (actual patria de los italoamericanos chonis de Jersey Shore), la ciudad más fiestera de la Costa de Nueva Jersey –Las Vegas de la East Coast–. Y el personaje principal es Enoch ‘Nucky’ Thompson (interpretado por un extraordinario Steve Buscemi, quien actúa el papel de su carrera), el tesorero cacique y miembro del partido republicano que manda, con mano de hierro, una “ciudad depravada”, como la define un personaje en los últimos capítulos de la tercera temporada, la más violenta de las tres que se han emitido hasta el momento. Nucky y su círculo más íntimo son la excusa perfecta para conocer cómo los USA comprendieron que ellos también pueden llegar a ser muy bananeros. Los políticos de uno y otro partido –sobre todo del Partido Republicano, hegemónico a lo PRI desde la Guerra de Secesión hasta la Gran Depresión– se codeaban con periodistas, policías y gangsters y, a veces, se entrelazaban los roles. Nucky Thompson, de hecho, está inspirado en Nucky Johnson, el cacique de Atlantic City en aquella época, tesorero del condado de Atlantic y miembro destacado del Great Old Party (el partido republicano) en New Jersey, gangster por fabricante y vendedor de un producto prohibido y, por tanto, de unos beneficios pecuniarios enormes en un mercado fuera de la ley.

Como amante de la Historia, la ciencia que estudia el pasado y por tanto intuye el futuro, estoy enamorado de la caracterización de la época de los Años 20 que nos presentan las tramas y los personajes. Un enorme plató recrea la Atlantic City de aquella era perdida en los licores del tiempo. El vestuario es de Oscar y la música (cada canción final de cada episodio es una obra maestra y, mejor aún, son de marca Siglo XXI versionadas Años Veinte y que podéis escuchar en esta playlist de Youtube) una sucesión de originalidades. La confección social: las primeras sufragistas, la desigualdad social, la avanzada tecnología americana (coches, teléfonos, material aún muy poco frecuente en Europa), un racismo sistemático que dividía las razas en todas partes, un Estado Federal aún débil por los celos de los estados federados en ceder soberanía a la República (nos suena, ¿verdad? ¿No es algo que, salvando las distancias, estamos viviendo en la UE?). La Ley Volstead fue una causa más de que se desarrollara la Federal Bureau of Investigation (el FBI), que nació en 1924 después de que su director, un joven John Edgar Hoover, recibiera el beneplácito del Departamento de Justicia (o Fiscalía General de la Federación) para convertirla en un órgano autónomo de policías federales, funcionarios que vigilarían los diseminados cuerpos de policía estatales, de condados y municipales, corruptos por las consecuencias de la Ley Seca. El FBI fue una consecuencia más, y se ayudó por el también órgano administrativo Bureau of Prohibition –Oficina de la Prohibición, o Prohibition Unit (que en 1933 pasó a llamarse Bureau of Alcohol, Tobacco and Firearms, integrándose en la Hacienda Federal, y en años recientes Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms, and Explosives)– cuyo personaje principal es el puritano agente Nelson Van Alden, convertido en el fugitivo George Muller en la tercera temporada, asentado en Chicago con su nueva familia, y viviendo una vida corrompida por culpa de sus peripecias en Atlantic City. Michael Shannon es el causante de interpretar tal personaje; su mirada asustada, bizca e insegura, a la par de peligrosa, es un puro poema visual. Shannon consigue interpretar tal vez al personaje más complejo, al que vive una mayor evolución desde su primera aparición.

Nucky Thompson, o Steve Buscemi, logra todo lo que se propone, a veces dejando un reguero de sangre tras él. Se casa con una viuda, Margaret Schroeder (en la piel de la escocesa Kelly Macdonald, la chica de Trainspotting, 1996), adopta a sus hijos, la encumbra y después se cansa de ella, haciéndose con una querida, corista de Nueva York, que muere en trágicas circunstancias. Nucky tiene un hermano, Eli, que pasa de sheriff a gangster en una magistral actuación de Shea Whigman. Tiene muchos socios, de los cuales destacan Al Capone –un Steven Graham que se luce sobremanera en cada escena en la que aparece– en Chicago, y el capo negro Chalky White –el interesante Michael Kenneth Williams– quien, en una escena capital, introduce una palabra que por aquel entonces no era conocida por el gran público blanco: motherfucker (Nucky, al escucharla, pregunta a sus colegas: What the hell motherfucker means?) Solo hace falta que le pongáis acento negrata en vuestra primera dicción y acento WASP en la segunda: así se pueden entender muchas de las características de la cultura popular americana, del melting pot sociológico estadounidense que Boardwalk Empire ama enseñar.

Hasta la fecha se han filmado tres temporadas, una por año. La serie se emite desde 2010 y tiene fans en todo el mundo. Es lenta, de disfrute tranquilo, cual buen vino, hasta que sufres fuertes destellos de violencia, sobretodo en la tercera temporada, la más brutal, pues sucede en 1923 –las dos primeras entre 1920 y 1921– cuando la guerra del todos contra todos de los mafiosos se fue recrudeciendo. Vemos como italianos, judíos, rusos, irlandeses, negros, de Chicago, New York, Filadelfia, Atlantic City, se mezclan violenta y amorosamente, estrechando alianzas, perpetrando traiciones y masacres. El personaje de Gyp Rosetti (un animal Bobby Cannavale), lugarteniente en Jersey de Joe Masseria, gran capo ítalo de Nueva York, es una excusa para relatar la escalada de violencia a la que tendremos que acostumbrarnos, porque Al Capone irá imponiéndose en todo el norte de los States y en Nueva York Lucky Luciano –en las carnes de Vincent Piazza– le disputará la jefatura al judío Arnold Rothstein (Michael Stuhlbarg) y al siciliano Masseria (gran Ivo Nandi) mientras Nucky Thompson querrá conservar su porción en Nueva Jersey y parte de la Costa Este.

Hay muchos más personajes, como el soldado de media cara Richard Harrow (Jack Huston) o la bella madame Gillian Darmody (Gretchen Mol), cuyas tramas se entrelazan con las dedicadas al tráfico de licores, pero son más piezas de encaje entre trama y trama, muy importantes aunque secundarios, pues el peso de las decisiones lo toman los anteriormente descritos. Boardwalk Empire, el imperio del paseo marítimo, nos recuerda que Estados Unidos era, entonces y hoy, una nación joven, pero que sabía y sabe vender muy bien tanto sus vicios como sus virtudes.

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Una risposta a Massimo’s Files: “Boardwalk Empire” o El imperio del paseo marítimo.

  1. Dulce ha detto:

    A mí me gusta mucho esta serie, me parece muy entretenida y que está muy bien ambientada en el Atlantic City de los veintes, los casinos y los vestuarios, además de los autos, son cosas hermosas de la serie y contrastan con la violencia y los personajes oscuros.

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